CRÓNICA – LA M.O.D.A. / GIRA “SALVAVIDA (DE LAS BALAS PERDIDAS) / SALA PARÍS 15 (MÁLAGA)

2 años hace escrito por

 

La Maravillosa Orquesta del Alcohol (La M.O.D.A) es uno de esos grupos que es imposible describirlo con palabras. Simplemente ve a un concierto suyo, saldrás enamorado. Es de esas bandas que en su directo te atrapa y te transmite mucho más de lo que podrías imaginar, esa sensación permanece y no te deja escapar.

Sería quedarse corto decir que su estilo es folk, country, blues rock & roll, punk, o una infinidad de influencias, porque La M.O.D.A es magia, pasión, energía, poesía y talento en estado puro. La voz rota de David Ruiz te cala en lo más profundo, y la gran variedad de instrumentos convierte al grupo en una locura musical maravillosa. En su discografía se puede disfrutar tanto de los clásicos, como bajo, batería, guitarra eléctrica y española, y de algunos a los que el panorama español está menos acostumbrado, como los sonidos de acordeón, saxofón, banyo, mandolina, armónica o clarinete. Con esta gran variedad, está claro que el punto fuerte de La Maravillosa Orquesta del Alcohol es el directo.

La banda se formó en 2011 en Burgos, y desde entonces han brindado a su público dos EP: No Easy Road y The Shape of Folk To Come, y tres álbumes: ¿Quién nos va a salvar?, La primavera del invierno y Salvavida (de las Balas Perdidas), este último disco es el protagonista de esta gira. Era la primera vez que tocaban en una sala de Málaga después de siete años, ya que la última vez que pisaron tierra malagueña fue en una breve presentación en acústico que hicieron en la tienda FNAC el pasado año. Por ello, el público estaba ansioso, ya en la cola se notaban los nervios por recibir a La M.O.D.A, mientras se escuchaban algunas lejanas notas en la prueba de sonido.

Mil demonios e Inmensidad fueron las primeras en sonar, en las que el público descargó todos los nervios. Y, por supuesto, el ánimo no decayó en ningún momento de las dos efímeras horas de concierto. Canción para no decir te quiero, Disolutos, O naugrafar, Los locos son ellos, 1932, PRMVR, Gasoline o Heróes del Sábado fueron algunas de las más de 20 canciones que la banda interpretó y que consiguieron dejar embelesada a la sala. “Cómo si fuésemos uno, una sola voz, este es el poder de la música, estar juntos”, dijo David Ruiz lleno de energía para que todo el público lo acompañara cantando Océano. En la recta final, el cantante interpretó acompañado de su voz y guitarra, Campo Amarillo, dedicada a su infancia y sus raíces, que sin pretender ser una canción protesta, lo es.

“Esta es nuestra meta: los kilómetros y los conciertos. Hacer conciertos pone el corazón hasta arriba” – David Ruiz

Gracias a Alvar de Pablo, Caleb Melguizo, Joselito Maravillas ‘El reverendo del blues’, Jorge Juan Mariscal, Nacho Mur, Jacobo Naya y David Ruiz por hacernos vibrar. Málaga está deseando volver a teneros cerca, nos vemos pronto.

 

Fotografía: Lucía Félix Prieto

Redacción: Mar Andrades Ruiz

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Crónicas
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