RAYDEN CONQUISTA LA SALA GATSBY DE VIGO Y CIERRA EL CICLO “ESCENARIOS MAHOU GALICIA”

2 semanas hace escrito por

 

Literalmente, casi no cabía un alfiler en la Gatsby aquella noche. Las entradas estaban agotadas y la gente bien posicionada delante de la pequeña tarima que haría de escenario. Allí brillaría Rayden en un formato trío, acompañado por Hector García Roel y Adrián Bartol, en el acústico que nos ofrecerían como último concierto en España con su más reciente disco Sinónimo.

Así lo anunciaban ellos mismos, el último en España, ya que la siguiente parada será Londres el 8 de Diciembre, y la siguiente y más esperada por todos, Antónimo, el nuevo trabajo que verá la luz en Enero y para el que ya hay fechas anunciadas a lo largo y ancho de nuestro país.

Por el momento y hasta entonces, nosotros ya contamos con dos adelantos como son Beseiscientosdoce y Caza de pañuelos, dos singles que hemos podido escuchar, tanto en plataformas digitales como en la sala, a una voz, guitarra y bajo.

Así transcurrió la noche; comenzamos con una Impronta re improvisada, canciones bonitas, de ahora y de antes como Nunca será siempre, Haciendo cuentas, la increíble Finisterre que nos puso los pelos de punta y para rematar, como no, por todo lo alto, Matemática de la carne. Todos unimos nuestras voces hasta ser una en cada estribillo, aunque a lo largo del concierto esto ya había ocurrido, como para no. Por el camino también nos encontramos con un mix entre Carta amigo y En mi cabeza, ambas canciones de En alma y hueso, y esta última interpretada en el disco junto a Diego Ojeada y Marwan. Y sin duda también hubo risas, hasta que nos dolió la cabeza, como el mismo David nos comentó, “Me duele la cabeza de tanto reír, y creo que ha sido de lo mejor que me ha pasado sobre un escenario”.

Una vez terminada la actuación y tras unos minutos de descanso David salió a firmar libros y discos y hacerse una fotografía con los asistentes más pacientes que habían permanecido todavía en la sala a la espera de poder ver al artista. Él de manera entrañable y agradable estuvo con todos ellos hasta que no quedó nadie.

Si tuviésemos que quedarnos con algo, sin duda sería la gran conexión que consiguió establecer con el público durante toda la noche. Todo fue muy cercano, muy en familia, y es una sensación realmente bonita cuando esto ocurre, tanto para el artista como para los que nos encontramos justo delante de él.

Desde Buena Calle sólo nos queda dar las gracias por aquella noche y declarar que nos encontramos impacientes por la llegada de ese Antónimo. Larga vida a Rayden, larga vida a la música en directo.

 

Más fotografías aquí!

Crónica: Ángela León

Fotografía: María Pol

Article Tags:
Article Categories:
Crónicas
banner

Los comentarios están cerrados.